Un día de saludos y consignas sirven de nada si siguen justificándole al pololo los golpes "porque las quiere".
Tampoco sirve si siguen juzgando a otra mujer por como viste, jugando a ser "policías de la moda y el buen vestir". Menos aún si la juzgan por su propia, libre e íntima manera de llevar su sexualidad.
No tiene sentido un día, si su lectura principal es Cosmopolitan, llena de consejos de moda y de como satisfacer a un hombre (Que por lo demás de ciertos tienen poco).
Es un día inútil, si su sexualidad nace o se refleja en 50 Sombras o cualquiera de esos libros ahora de moda, con pobres chicas sometidas colgando de machos alfa.
No tiene lógica, si siguen religiones o filosofías patriarcales, con sacerdocio exclusivamente masculino, con vírgenes sumisas como imagen femenina y anhelando un matrimonio donde un cura o pastor les pedirá prometer "obediencia".
Y sobre de todo, sirve de nada si no son capaces de exigirle al hombre que tienen al lado. De decirle sus peros y quejas. De mejorar la relación en base a la crítica. Y de mandarlo a buena parte si no son capaces de llevar una buena relación.
Mujer, naciste mujer, no necesitas "otra mitad" para serlo, tampoco necesitas jugar al empate con los defectos masculinos ni inventar, leer o gritar intrincadas teorías que en la vida llevas a la práctica.
lunes, marzo 09, 2015
miércoles, enero 07, 2015
¿Te excita el Éxito?
¿Qué es el éxito? ¿Quién es exitoso?
Vamos a lo básico, para evitar distraernos y filosofías eternas.
¿Qué nos dice la RAE?
"Éxito.(Del lat. exĭtus, salida).1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto."
Etimológicamente al parecer no hay más éxito que la salida, lo que implica que hasta un suicida podría ser considerado exitoso si atendemos a la raíz de la palabra y a su tercer significado.
Yo me quedo con el "Resultado feliz" y la "buena aceptación que tiene alguien o algo". Yo soy alguien. Hago algo. En general tiene buena aceptación. Y muchas de esas cosas tienen un resultado feliz. Porque hago muchas cosas. Porque soy algo más que un estudiante.
Me apesta sinceramente cuando la gente se define como "un/una estudiante". O si les preguntas "¿Qué haces?" te contesten "Estudio X, o soy profesional X". ¿De verdad? ¿Podemos circunscribir su identidad o existencia a una carrera, profesión o trabajo, incluso a una actividad cualquiera?
Pero no es culpa de ellos. Es, como decía mi viejo compañero comunista, "culpa del sistema". Pero aquí los rojillos no se la pueden sacar con que es culpa del capitalismo. No, mi compa. Esto es culpa del materialismo, y materialistas son desde Smith a Marx. Porque en ambos sistemas si no eres un "útil" (Al Mercado o al Estado/Partido/Sociedad) y no defines de una sola y plana manera tu identidad en base a esa utilidad, entonces eres nada. Yo creo en la existencia de uno en base al servicio que puede prestarle a la Comunidad del Pueblo de la que forma parte, pero en la existencia, no en identidad. Uno existe para ayudar a su pueblo, pero no es un útil. Es una persona con múltiples inquietudes y virtudes, todas en su variedad capaces de ser encausadas en el servicio comunitario. No somos herramientas de nadie, somos piezas de una tremenda máquina social.
Yo me siento exitoso, aunque me vaya mas o menos nomás en mi carrera. He hecho todo lo que me he propuesto hacer en mis 25 años y lo que "no he podido" es porque simplemente he cesado en mi afán por no ser actividades que se condigan con mis valores (Como seguir en política, ya que no estaba dispuesto a tranzar tanto mis principios en esa podredumbre). He podido avanzar -lento- en mi carrera, siendo consecuente con todos mis ideales y nunca dejando de perseguir el Sueño Ideal que todo Caballero Andante tiene en esta vida simplemente por un resultado tan vacío como aprobar un ramo. Y los que he aprobado han sido triunfo de un enconado esfuerzo, sin tener que abrirme el escote ante ninguna comisión de examen ni tener que andar a la siga de los profesores preguntándoles si necesitan alguna cosa, como suele verse a menudo. Y estoy trabajando, si, en una oficina jurídica de buen nombre y es porque no les importó que notas tenía, si no porque supieron valorar cosas como la puntualidad, la responsabilidad, la excelencia en el cumplimiento de una misión, la disciplina y la presentación... no tengo que especificar de dónde he adquirido esos valores.
Errores, he cometido muchos, pero para eso está la vida, para el ensayo y el error.
martes, diciembre 02, 2014
Una foto, un anhelo, un beso.
Al ver la foto, el hombre sintió de nuevo el calor de los besos de ella en los labios.
(¿Es mi idea o se ve un corazón?)
Recordó como mordía sus labios, para impedir que él se alejase como temiendo que en una de esas jamás podría volver.
Y así fue. Los alejó el destino cruel, el tedio de un encierro prolongado en meses de aburrimiento, languideciendo con la soledad de un camino trunco.
Pero nuevamente estaba ella allí. Con vida en esa foto en movimiento, que no se sabe si son dos cabezas unidas en un beso apasionado, en un sólo pensamiento de amor... o si es un sólo corazón de sangre ardiente, de anhelos profundos de quererse sin respuestas.
Se mueven los labios, recordando esos besos largos que hubiese podido estar horas dando y recibiendo.
Se mueven los labios imaginando que la aborda nuevamente y le da un beso casi sacado, un beso perseguido y apretado. En una banca sola, cerca de su casa. O en un solitario sillón de la solitaria casa de su madre. ¿Cuánta pasión tiene aún por entregar tras los años transcurridos? Cierra los ojos y siente un poderoso elástico en tensión en su interior, como la línea de un arco ad portas de lanzar sus flechas. Son besos, abrazos y caricias acumulados en una torre de fuego que amenaza con caerse en una avalancha de emociones de brazos enredados y manos indecisas. Es tomarla en brazos, sujetarla, devorar su boca una vez por cada segundo transcurrido desde la última vez que se vieron.
¿Qué peligro tiene la imaginación?
¿Por qué me dijo que tuviese cuidado con su poderosa imaginación?
¿Qué cuidado?
Imagínatelo, imagínate cada trazo y pincelada de esta pintura que hemos dibujado, de este cuadro perfecto de lo que apenas nos atrevemos a soñar, ese reencuentro prohibido de dos almas como imanes, de dos bocas combustibles y dos cuerpos que se buscan, de un sólo corazón de besos y piel. Imagínate ese reencuentro donde caiga tu mano en la mía, siguiéndome por un largo sendero de tocornales que parta en una roja cruz y termine en un sillón helado, donde nos digamos todo sin hablar, donde mi boca deletree palabras de amor para que las lean tus labios, donde cada poema que te diga me lo quites de un mordisco y donde no nos juzgue nadie nuestro amor irrefrenable, y nosotros decidamos hasta las reglas del tiempo, cuando un segundo sea tarde y el siguiente, amanecer.
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