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sábado, agosto 24, 2013

Y en este día.

Amaneces: Después de lo incontable, te sientas - ya tarde- a estudiar. El cielo se ha teñido de azul y te invita a salir. El Sol, le hace coro. Reaccionas lanzando a lavar toda tu ropa sucia aprovechando el día.
En eso ya has perdido tiempo. Te afectan la salud un par de detalles. Pierdes tiempo intentando solucionarlos. Nada.
Te dan una noticia catastrófica. Nada grave, pero catastrófica. Intentas luchar con ello. Nada.
Para acabar el día, tu vecino decide ambientar tus desesperados intentos de estudio con los Pibes Chorros en vivo haciendo un tributo a otro grupo aún más horrendo. Si, lo sabes porque escuchas el concierto con detalle en el vibrar de los vidrios.
A partir de ese momento volar empieza a ser mas tentador que navegar.
 Una atractiva mujer se ríe cuando le comentas que el aire huele distinto los fines de semana. Es un olor a dormir en el pasto, a patear arena y saludar al Sol con una sonrisa.
En cambio, debes volver al olor a humedad, al olor a tinta, al hedor del papel impreso de unos apuntes que tratas de meter en tu cerebro.

Noche de placeres, día de relajos inmerecidos. Noche inexistente, día eterno de lecturas imprecisas.


lunes, julio 15, 2013

Investígote

Si tu fueses mi investigación de todos modos te tendría sobre mi escritorio.

Si tu fueses mi investigación serías el teclado del PC.

Serías el papel de los apuntes, serían lápices mis dedos.

Serías los apuntes que leo y mi boca un destacador para ti.

Si tu fueses mi investigación te haría el mejor marco teórico y la más atrevida de las hipótesis.

Y créeme, profundizaría la introducción para que el desarrollo sea extenso y sea posible la más plena de las conclusiones.


martes, julio 09, 2013

"Pero si yo te amo, pero eso no es suficiente."

¿Así que me amabas, con cada gota de rocío que resbalaba de tus ojos?
¿Así que no era suficiente eso para la sonrisa de mi rostro?
Pues elegiste mal tu estrategia, en tu guerra solitaria.
No ponderaste tus acciones en el campo de batalla.

Te veo mirarme a través del cristal, sola.
Ahora mis manos están llenas.
Ahora tu corazón es la pequeña bolsa recogida.
Esa que un día yo parché en tus labios.

¿Pues el amarnos no era suficiente, dijiste?
Pues que pudo haberlo sido.
Pero no sabes jugar con el orgullo de un hombre.
No el de tu hombre. No era tuyo.

Si quieres recoger un anzuelo, no lo tires a las piedras.
No lo lances con plomada. No lo envíes sin espinel.

Si quieres recogerlo, podías, autómata.
Pero los anzuelos se hunden y no vuelven.
Se los llevan mil peces. Y tu te quedas con la boca abierta.

¿Así que me amabas, con cada gota de rocío que resbalaba de tus ojos?
Grandes, de pequeña. Llenos de sueños tuyos. No nuestros.

Nunca fueron nuestros. Porque nunca tuviste nada propio.
La Verdad, toda era mía.
El espectáculo de ilusiones, tuyo.
El que te hiciste primero, el que me hiciste después.

Nunca.
Nunca nada fue suficiente.